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La Despedida

Marina estaba emocionada en menos de un mes se graduaría de la escuela y por fin entraría a la universidad a estudiar leyes. Aunque eso no era lo único que la tenía emocionada, se iría por fin de la casa de su madre y se mudaría con su novio ya tenía todo planeado. Ahora solo era cuestión de tiempo para que todo se diera, como casi todos los días Marina iba a casa de su novio por las tardes. La madre de su novio le abrió la puerta le notifico que su novio no estaba había salido, pero volvía rápido. Marina se quedó a esperarlo, ella y su suegra se llevan bastante bien así que se quedaron hablando de sus planes futuros. Su novio llego al rato, el rápido que la vio le dio un beso y un abrazo, lo que le estuvo raro a Marina porque él nunca hacia eso, no delante de su madre. Lo más que le preocupo fue que le susurro un “te amo” al oído otra cosa que él no hace enfrente de su madre. Marina se separó de su novio y lo miro preocupada. —¿Pasa algo?— pregunto ella —Me aceptaron en Harvard—dijo extendiéndole la carta a su novia La madre del muchacho comenzó gritar de la felicidad  y abrazo a su hijo ignorando por completo, lo que eso significaba para ellos. Marina cerro los ojos y se le escapo una lágrimas, él se iría y todos su planes que darían en el olvido. Se sentía en una parte feliz por él, iba a cumplir sueño, pero por otro se sentía destrozada, como si le hubiera arrancado una parte de ella. No quería que se fuera, pero no podía ser tan egoísta con él, no después de todo lo que él ha hecho por ella. —Felicidades—dijo limpiándose las lágrimas Su novio se acercó a ella y la abrazo muy fuerte, de esos abrazos que te quita la respiración, pero que necesitas para sentir mejor así. —No llores, quizás no vaya. —¡¿Qué?!—grito su madre Marina se separó de su novio y lo miraba confundida, no entendía porque no iría si ese siempre había sido su sueño. Aunque algo le decía que era por ella que no quería irse y eso la hizo sentir mal, ella no se perdonaría nunca ser la razón por la cual el no cumplió su sueño. —Aquí tengo una vida, ya me aceptaron en otra universidad que me queda más cerca. Además no las quiero dejar solas—tomo la mano de Marina y la de su madre—más estoy a punto de mudarme, así que me quedare—dijo sonriendo Marina y su suegra se miraron y luego lo vieron a él, estaría cometiendo un error muy grande si decide no ir y ellas lo saben. —No me parece, pero es tu decisión yo creo que deberías irte y estudiar allá, nosotras estaremos bien—dijo Marina esperando convencerlo. —No yo ya lo decidí me quedare aquí —Deberías hacerle caso a Marina, ella tiene mucha razón—dijo su madre molesta por la decisión de su hijo. —No, yo me quiero quedar —Piensa bien lo que haces—dijo su madre lanzando la toalla que tenía en las manos, mientras caminaba hacia su habitación. —¿Estás loco?—le di un empujón—¿Sabes lo que estás haciendo? Vas a dejar ir tu sueño, así porque si—dije algo histérica. —Si se lo que hago y he decido quedarme, porque no te quiero dejar—dijo acariciando la mejilla de Marina —Pues no me parece, no pienso dejar que sacrifiques tu sueño por mí jamás. —Entiendo, pero es mi decisión y yo decidí quedarme contigo. Ella se alejó de él, negó con la cabeza, se quedó en silencio por unos segundos hasta que decidió decir lo que estaba pensando. —No seré la razón por la cual no fuiste a Harvard, así que si yo soy lo que te detiene, es mejor que términos—le dio el último beso— Adiós Liam, que tengas éxitos—dijo con la voz quebrada. —¡Marina!—la llamo, pero ella siguió su camino— ¡MARINA!—volvió a gritar, pero ella siguió  caminando, sabía que estaba haciendo lo correcto o así lo sentía ella. El la llamo todos los días, las busco, pero ella no lo atendió porque sabía lo que él le iba a decir, solos e volvieron a ver el día de su graduación. Ese mismo día ella se enteró que al final el si se iría a Harvard, se sintió feliz por él, pero esa sensación de vacío seguía ahí. Llego el día que él se iría, ella no sabía si ir a despedirlo o dejar todo así, pero al final termino yendo al aeropuerto. Al llegar lo vio despidiéndose de su familia, ella se quedó a lo lejos viéndole, él la vio y corrió hasta ella, la abrazo fuerte como si no quisiera dejarla ir. —Pensé que no vendrías—dijo sin dejar de abrazarla. —No podía dejarte que te fueras sin despedirme— dijo ella entre lágrimas. El rompió el abrazo para limpiar las lágrimas de ella, luego la beso como todo el amor y ternura que siente por ella, el beso fue bastante largo. Al separase ella volvió a llorar y el la abrazo de nuevo, ambos sabían que no se volverían a ver nunca que este era el final y que dolía. Se quedaron así hasta que escucharon la voz de una mujer anunciar que el vuelo en el cual va Liam sale en un minuto. —Nunca te voy a olvidar, se feliz—dijo Liam dándole un último beso corto. Ella asintió, él se fue caminado y ella no hacia otra cosa más que llorar, él se volteó y le lanzo un beso al aire. Ella le sonrió e hizo como si hubiera atrapado el beso, lo iba a extrañar como a nadie en la vida, pero algo si era seguro nunca lo iba a olvidar. 

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